La comunidad furry tiene el deber de proteger
la inocencia de estos seres fantásticos.
Invasores de otro mundo
Niños. Son esas pequeñas criaturas que chillan sin cesar en los patios, lloran por caerse al suelo, corren sin parar, dibujan a sus amigos imaginarios, comen chuches... Estos pequeños seres parecen venir de un mundo fantástico al nuestro a enseñarnos una cara de la vida desconocida. Una inocencia simple y esperanzadora sobre un mundo el cual nosotros, los adultos, no apreciamos ni valoramos cada momento de él. Parece como si los adultos hubieran nacido así, sin ser niños. Estos gnomos sin barba ni gorros vienen para quedarse. Suelen molestar a los mayores con sus problemas, y estos los riñen por ser eso, niños.
En las épocas antiguas, los adultos amaban los niños y los protegían con un amor verdaderamente puro. Como si un ser adulto tuviera menos valor que un ser joven. Pero en los últimos siglos, ha surgido un desinterés por estos gnomos, y la importancia del menor en la sociedad se ha estado ignorando con más frecuencia. Los mayores saben que es muy difícil enviarlos hacia su mundo nativo, pero deciden no esforzarse y muchos se dedican a ignorar el estado de estos niños, incluso a favor de intereses horripilantes. Asesinatos, violaciones, perversión, pobreza, divorcios, guerras, hambrunas, maltratos, y un sinfín de ideas perturbadoras que apuñalan e ignoran la existencia de la inocencia de estos seres.
Pero aún con todas estas desgracias, los gnomos no se han movido ni un milímetro. Siguen estando ahí, siendo destruidos emocionalmente por una realidad oscura e insensible. Presentan una debilidad interior. Muchos niños que crecen no pueden seguir viviendo en esta sociedad. Cuanto más maduran, más tristeza y sufrimiento tienen. La única manera de salvar su felicidad infantil es en un mundo libre. Una realidad paralela a esta donde puedan huir de esta desgracia existencial, al menos por un tiempo. Muchos gnomos escogen diferentes mundos para distraerse, pero al final uno predomina. Internet.
No obstante, este mundo sería su salvación plena si no fuera porque también está poblado de adultos, donde interactúan entre ellos y publican información agresiva para su inocencia. Muchos gnomos incautos se han intoxicado de tal contenido, manifestando diferentes resultados entre ellos. Unos abrazan el pesimismo y la desesperanza suicida en plena juventud, otros desarrollan comportamientos agresivos y antisociales, convirtiéndose en un adulto solitario muy joven, entre otros casos. Es necesario recalcar que incluso, en la realidad digital, los niños sufren atentados contra su inocencia de diversas maneras por parte de otros usuarios. La más degenerativa, la manera sexual.
El espíritu de protección
Es innegable que nuestro fandom también ha sido invadido por gnomos que buscan refugio y felicidad. En mis años que he estado en contacto con la comunidad, he conocido a una enorme cantidad de seres pequeños que buscan amistad, cariño y felicidad. Cada uno tiene un carácter personal casi incomparable a otros. Por mi experiencia personal, he percibido que todos presentan una necesidad de crecer de manera sana y feliz en nuestro grupo, pero su pensamiento infantil está perturbado por Internet y encerrado en este. Siempre les aconsejo que para crecer de manera fuerte, hay que enfrentar el mundo de los adultos que los persigue y rebelarse contra su crueldad, o contra los problemas ligeros que los persiguen, como puede ser una burla o un insulto. Pero eso último sería un tema ajeno al actual.
En el artículo
Predicciones sobre una muerte violenta, sección
"Humor antifurry: la visión del mundo general", se explicó que la comunidad
furry podría sufrir un estancamiento de su crecimiento por perder la renovación generacional de su población. Si sus problemas de permisividad desagradan a la población joven, el número de nuevos miembros disminuye. Para evitar tal situación, elaboré la Ley 3 del Código Ético, donde un miembro furro no debe de exponer a los usuarios jóvenes a contenido grotesco y no apto para menores. Sin importar si estos forman parte del
fandom o no, o si ya se expusieron o no con anterioridad a dicho contenido.
Los beneficios sobre tal Ley son tres: se educaría a los furros jóvenes en los valores de disciplina y respeto, garantizando un futuro donde estos miembros mantengan el mismo comportamiento que tuvieron los furros mayores. En segundo lugar, se formaría un ambiente de solidaridad y responsabilidad entre miembros, donde se proteja y se cuide al menor de las desgracias exteriores. No obstante, esta misión no debe de predominar sobre la voluntad de los tutores del menor. Y por último, se empezaría a reforzar una imagen positiva y amigable sobre nuestra subcultura, necesaria para asegurar un futuro más pleno y respetado.
Para
evitar las intenciones malignas de algunos usuarios con respecto a los
niños, la comunidad debe adoptar una política de rechazo absoluto hacia
cualquier acto depredador contra su inocencia o su propia niñez. Los
furros jóvenes deben de ser redirigidos hacia puntos de encuentro y
grupos seguros y oficiales, donde un administrador responsable aplique el Código y
siga las directrices que se proponen en este artículo. Cada furro tiene
que adoptar un espíritu de protección hacia los miembros jóvenes, el cual suprima
el comportamiento y contenido sexuales que se diriga a menores. En casos de
maltrato y perversión hacia estos, se debe de responder con medidas
tanto legales sobre contra aquel usuario, independientemente de su pertenencia al fandom o no, que sea autor o haya participado en tales casos.
La educación en el fandom
La comunidad furry tiene el deber de proteger la inocencia de estos seres fantásticos que habitan nuestro mundo, y para ello, se debe de reconocer la figura del menor en esta. La juventud de ahora será el futuro de la comunidad. Si se busca garantizar que la regeneración del fandom se mantenga en el mañana es necesario enseñar a los menores educación, buen comportamiento y respeto.
El modo de educar a la juventud se halla en establecer simples relaciones con ellos. No hay necesidad de organizar clases ni reuniones sobre comportamientos correctos en Internet. Imponer unas reglas de conducta en los puntos de encuentro, y enseñar una actitud tolerante, moral y educada será una vía más rápida para que los jóvenes acepten tal disciplina como la manera de comportarse por defecto en público. Su estancia en la comunidad debe de ser lo más educativa, cómoda y segura posible. La posición del furro adulto no puede ser solamente para comunicarse con otros y relacionarse con el resto de la comunidad, sino también en mostrar todos los valores antes mencionados ante los menores cuando estos estén presentes. No es de suma importancia si aprenden o no en ese mismo momento. Al final, todos los miembros estarán sujetos a unas normas comunes de comportamiento que deberán cumplir.
Baúles y flores
Mientras los gnomos sigan presentes en este mundo, tenemos que garantizarles una realidad de esperanza y educación plenas. El oscuro mundo adulto está loco, y por su locura le es imposible recuperar ese antiguo amor puro a lo joven. La comunidad furry tiene que demostrarle que es posible esa realidad. Una realidad que contenga un baúl donde se almacene la inocencia de estos pequeños seres. Somos una pequeña parte de la Humanidad donde puede volver a brotar la flor que mueve corazones para cuidar al menor.
~León Nietzsche, 18 de abril de 2021.