El corazón furry: Cómo un virus infarta la solidaridad de una comunidad
Si bien es cierto que la comunidad furry puede estar en conflicto en muchos aspectos, sobretodo en la política, hay un factor común que predomina en sus miembros. La virtud noble de ayudar a otros como compañeros une a la mayoría de la cultura bajo la misión de promover la solidaridad, la compasión y el respeto. No obstante muchos individuos ofrecen distintas maneras de conseguirlo, los cuales pueden llegar a provocar desacuerdos y conflictos, pero esto último es otra cuestión que se tratará en un artículo futuro.
Una armonía altruista
Durante los años en los que he estado observando la comunidad he podido apreciar que la mayoría de miembros han mantenido relaciones afectuosas y compasivas, mostrando un notable interés por unirse y socializar con otros, y se sentían dispuestos a ayudar en caso de que a un compañero suyo se le presentara un problema personal. Incluso me atrevería a declarar que, durante mi vida, las personas con las que más relaciones amistosas he entablado han sido con furros. También puedo razonar de manera humilde, que convertirse en furro podría llegar a alterar la personalidad propia para que adopte este espíritu de compañía, pero esto me haría entrar en un campo de la ciencia en la que no tengo luz para ver.
Otra manifestación de este sentimiento de camaradería se puede hallar en la buena relación que mantiene la comunidad norteamericana con organizaciones que realizan actividades con animales, donde las más grandes convenciones furry americanas, como Midwest FurFest o Further Confusion, presentan un gran legado propio de apoyos hacia colectivos de este tipo, aunque tienden a diversificar el destino de sus colectas hacia otros destinos como hacia organizaciones de salud mental. De acuerdo con los datos recopilados por WikiFur, se puede apreciar que hay una tendencia creciente entre furros a unirse y ofrecer su dinero para colaborar con este tipo de organizaciones.
En 2019, en tan solo 3 días, MFF recaudó
224,704$ para el refugio Felines & Canines
La armonía solidaria que se experimentó hasta 2020 se podría considerar como la época de oro del altruismo furry. Pero la rápida expansión de una amenaza peligrosa congeló la actividad de la subcultura y la envió hacia un martirio del que no es totalmente consciente.
El infarto inesperado e ignorado
Desde el inicio de la pandemia del COVID a finales de 2019, muchos eventos, convenciones de empresarios, congresos y reuniones han sido cancelados por miedo al virus. La economía mundial, junto a otros factores además de este, ha entrado en un estado de crisis e incertidumbre. Al mismo tiempo, el coronavirus se ha cobrado la trágica cifra de 2,78 millones de vidas en todo el mundo. La situación actual ha sacudido de manera dramática a la comunidad, con la cancelación de todas las convenciones furry en todo el mundo.
Argentina FurFiesta retrasa sus eventos presenciales hasta 2022, junto a Eurofurence. Furrnion se retrasa indefinidamente hasta este 2021... Todas y cada una de las convenciones de la comunidad decidieron posponer su reunión, tanto en el mundo hispano como anglosajón. Las reuniones físicas entre miembros desaparecen y son sustituidas por videollamadas virtuales. Esto no sería un inconveniente si no ocurriera la situación de aquellos furros que no poseen una buena conexión de red para ello. Es necesario decir que el retraso de las convenciones provoca que las colectas solidarias se retrasen, por lo que las organizaciones que colaboren con la comunidad no recibirán dinero. Por otro lado, es un error el hecho de que los furros solo se enfoquen en el solidarismo monetario, pero esta cuestión será tratada más adelante.
La falta de contacto físico entre usuarios ha provocado graves consecuencias en la actividad de la comunidad, en donde un individuo puede tener muchos compañeros pero no puede verlos o interactuar con ellos completamente. Ni que decir tiene que las consecuencias psicológicas que ello trae son devastadoras, ya no solo al conjunto de la comunidad sino al resto de la población general. Actualmente la actividad general de la cultura se centra en el consumo completo de las manipuladas redes sociales, donde hay que recalcar que es un medio que intoxica a sus usuarios con política. Esto significa que aumenta la politización de la comunidad y con ello un aumento de la toxicidad y de los conflictos. La armonía y camaradería que antes reinaban empiezan a ser rasgadas.
Lo grave es que esta situación es desconocida e ignorada tanto dentro como fuera de la cultura. Que la degeneración de esa llama de amistad y respeto entre miembros es algo que, aunque ya acompañaba al fandom desde sus inicios, no había sido tan fuerte como en la actualidad, pues la velocidad de comunicación es más rápida y el número de miembros es mucho mayor que hace tres décadas. Es decir, los daños que se están produciendo en la subcultura son más graves al ser esta mucho mayor que en sus inicios.
Un tratamiento esperanzador
A pesar de los retrasos de las convenciones, muchas decidieron celebrar sus eventos de manera virtual, ya sea por Discord o por VRChat. Así fue el caso de multitud de convenciones como Midwest FurFest, Confuror, Confurtiva, Furpocalypse y Eurofurence, entre muchos otros que se celebraron en plena pandemia. Esto no sólo facilita su celebración sino también su accesibilidad, puesto que aquellos furros que no pueden viajar pueden mantenerse en sus hogares y participar en los eventos desde ahí. Una solución magnífica que recuperaría parcialmente la actividad anterior y permitiría vigorizar la comunidad.
Con una adopción más generalizada de las convenciones virtuales también se podrá volver a la actividad normal de las colectas benéficas. Claro está, uno de los errores de la comunidad es mantenerse enfocado únicamente en realizar estas colectas y entregar el dinero a organizaciones que esperan mano de obra para trabajarlo. Es preferible que se empiece a diversificar las maneras de ayudar a otros, ya sea de manera virtual o física, aunque esto último puede ser más complicado en la situación actual. Pero las obras caritativas no se tienen que enfocar en entregar donaciones sino también en trabajar las mismas, en colaboración con las mismas organizaciones, para garantizar su pleno funcionamiento. De manera indirecta se podría conseguir al mismo tiempo una buena opinión pública sobre los furros partícipes en las actividades benéficas.
Con todo esto me gustaría finalizar declarando que es posible reanimar la inactividad de una cultura, donde cada miembro ha tenido un sufrimiento personal. Pero es necesario recordarle que solo es necesaria la paciencia y la capacidad de adaptación hasta que esta situación mejore con el paso del tiempo.
~León Nietzsche -29 de marzo de 2021



